NO TE DOBLES ENTRE MIS MANOS
by Alejandro Gil
circa 2012
Por favor no!
No y no!
No te dobles
entre mis dedos,
que no se abran
los ojos y te encuentren
allí,
de aquel modo,
donde quiera que sea.
Que este plateado cielo
sea lo que es:
plateado
y cielo
y que digan,
a su manera,
la apariencia
de la muerte
Abramos las piernas
exageradas
de las mujeres
del mundo
los falos descomunales
por comunes
de los hombres
tú eres ese
ejemplar.
yo soy paradigma
de lo otro
Rotamos y tomamos
nuevas formas
constantes modulaciones
que se alteran
que se alternan
ayer, por ejemplo,
hubo sol
y hoy hay lluvia
de vientos
despeinados
estamos siempre
que ocurre nada
No me dejes
interpretarte
ni decirte.
No me quiebres
los labios.
el objeto, que ha caído,
me ve desde lo alto,
aún no ha terminado.
ni su caída
ni yo
sucedimos
Estos pies míos,
desnudos, se
arrastran por
las veredas,
la brisa hace
mover mis vellos.
la suave excitación
de nuestro sexo
todo pasa en la calle
todo muere
toda calle muere
en la calle
toda muerte
es un sexo
interrupto
no me importa
qué significan
las palabras
juego con ellas
las quiebro
les quiebro
les rompo el aroma
Dame pis
aca
miércoles
ceniza
cambios
de sexos
ropa vieja
Eructo imposible
en claustros
comprados
baja
la
zona
del
zip
slip
sunga
pene
concha
divinidad
digo: Glup!
Hace cuántos días
que no me
vienen
unas ganas locas
de amarte?
...
HACE NADA!
...
dame esos jeans,
dámelos!
los quemo
para siempre!
________
ella está esperando una llamada que él está esperando. Del otro lado del mundo, compañías telefónicas hacen el trabajo sucio de comunicar amores en lugar de evitar las inmundicias del mundo:
alarmas en casas sagradas, boutiques que no venden el rabo de la colegiala que pertenece a otro mercado pero que abarata la batata que es carísima a esta altura, y la copia de la llave es ginebra que no tomo pero la toma Rolo y él graba los artes gramajos y se pone un albornoz que le queda rebién a la chica que se sienta en la cochera a esperar el auto de su autónomo no novio que no sabe del binomio que forma una teta con un par de labios y esto es una pornografía insoportable que más vale concursar porque cuanto más legal sea, más legal será, y dicen que me estoy volviendo olvidadizo, y no! Es que la fotografía reemplazó a la memoria y se caga todo porque la foto soy yo cuando me muera. Eso. Sí, eso?... lo sabemos todos.
Che!, en qué
estábamos?
No sé, no!
No sé!
Pero no te dobles
entre mis manos
Y avanza entre
esta nueva lluvia
que nos espera
y nos deja ver,
al bajar el smog,
que ésta es tu cara
y ésta es la tuya
y la tuya es aquella y,
aquí, en este retrato,
entramos todos.
Y posamos.
El último niño
que nació en la
tierra, la última
que acaba de llorar,
en este instante,
sientes?
Sientes
su llanto?
Llega a tus oídos, lector,
el chillido de esa garganta
que necesita gritar?
No es leche lo que quiere,
es teta, y no es la leche
de esa teta, es su carne!
La beba, la última,
llega al mundo
queriendo
carne,
y llora.
Luego,
no se calmará
nunca más
a lo largo
de su vida.
Ladran los perros
Aceleran los autos
Solapean a un
niño, en broma,
que pide monedas
de mesa en mesa,
en serio.
No voy a hablar,
esta noche no lo haré
Han crecido los ríos
y el río se va,
por un hilito
ha llegado aquí,
le digo:
Bienvenido!
Y lo salto-brinco
de aquí para allá
de aquí para allá
hago malabares
con mis pies
sobre el lecho
del hilo.
No caigo
sobre él,
floto, estoy suspendido,
habré agarrado
el aire con mis manos
y me habré colgado de él.
No caigo.
(les aseguro)
No caigo.
(les afirmo)
No caigo.
(ya lo saben)
No caigo.
(hasta el día espero)
Pero si siempre fue un suspiro esto de andar viendo gente por la calle?:
“Observatorio
Nacional
de Gente
que Anda por
la Calle”
Dice el dictamen
en algún lado:
todos aquellos
que
dan pasos
y pasos
sobre veredas
y calles,
enmarcados dentro
de una estructura
social ciudadana
ahora, es parte,
dice el dictamen,
de: Aquí.
“Con qué linda
sonrisa
saliste
posando
en
aquella
foto
que te muestra
sonriente
como sos?”
Es una senda
una pasarela
una crónica
un documental
un testimonio
una baldosa
un segmento
una tierrita
que mueve el
viento
que pasa
por esta
vereda
Es un rapto
un rapto a
la noche:
el camión
de la coca-cola
y sus gentes
bajando
cajones y
cajones
cojones!
El estibador de cajones
mira a las chicas
sexys, que
dicen: el que mucho avanza,
poco aprieta.
Y los cocacoleros
crean ruidos
en la noche:
plack!: el
cajón que sube
y nosotros,
gachos,
bebemos coca.
Somos minúsculos
esta madrugada,
la raya del sol
camina en línea
recta.
Aún es de noche
pero vos y yo
sabemos que cae
la razón de ser
ser, ser, ser.
Desde abajo hay
alguien que
mira.
Soy yo de chico,
una gracia que
aleja, y vino de
lejos a aparecer
aquí.
Yo. En etapas
en escalas
en verte a vos
en verme y
subo de estatura
y bajo a la
vereda, al cordón
de la calle y,
entre arenillas,
seguimos.
NO!
No quiero ser
pornográfico,
no hablar
desde aquel dolor
a dos mesas,
ese dolor de
un chico
de un hongo
de un héroe
de una imagen
que se dibuja
en su mente
y se mete
en su mente
vida interpósita
sin que nadie
nadie!
sepa:
soy yo!
soy yo!
dibujo mi mundo
que es el tuyo
y lo entiendo
vos no me sabés
me atormentás
porque creés
que no sé
soy yo!
soy yo!
tengo
síndrome
de down.
Y mi padre
no me sonríe
se sienta a mi
mesa y no me
sonríe, él cree
que me trae
a mi mesa, y
es él el que está
de convidado:
yo soy el mundo
que habita
realmente el
mundo. Yo lo
poseo al mundo
lo creo, lo
dibujo, lo
figuro, lo
habito y le doy
vida, la vida que
no posee. Soy
el sentido que doy
sentido a las
cosas y seres
del mundo
sin mí, sí,
sin mí: el
mundo de mi
padre no existe.
En su mirada
presiento que
mi tacto es sincero.
Arrima esa silla
a esta mesa
–Sí!, a vos te digo.
–Aquí estoy, qué quieres?
–Sólo que arrimes.
Han comprobado
las voces
que cada
decir es el decir
en tanto,
cada vez que me nombras
estoy, al menos,
en esas palabras,
No! No son esas
palabras! Si me
nombras, es:
una palabra!:
No estás
(fueron dos las
palabras, alejandro!)
Sí?
No me había dado cuenta,
nombraré las
palabras que a vos
te nombran!
hombre
mujer
niño-niña
femeninos y
femeninas!
masculinos
y masculinas!
si te doy un
beso, seguro
que habrá
un revés
que nadie
entienda
sos y somos
algo más allá de los
genéricos
que tratan
de encapsularnos,
entendemos?
una franja
una veta
un seso
un lindo día
no nos espera
fuera.
HAY QUE
MENTIR!
ES
INEVITABLE!
Qué tenemos aquí,
hijas mías.
Yo sólo soy el padre
que les tocó a
decisión mía.
Ustedes tienen
sus nombres,
y son por ellos,
tienen mi apellido,
y me llevan encima
–Vos! Sí, vos!
(te amo Lucía!)
– Vos! Sí, vos!
(te amo Yoca!)
No he decidido
sus futuros,
dios me libre
de ello.
Sí he decidido
amarlas y
darles el germen
de mi espíritu.
En ustedes está
sabér cuál es.
No voy a hacer
de esto
un testamento:
No tengo nada para dejarles,
sólo un:
ya saben!
Me he sentado
a esta mesa
a vaya a saber
qué cosa,
un vaso que
se vuelca,
un licor que
ilumina,
una gota
de nada
que brota de
ellí.
Y aquí todo
transcurre
Aquí, en este otro aquí,
la gente llega y se va,
circula bajo
el rayo del sol
cruza pórticos
camina senderos
de cemento
esquiva autos que
dan sombras
estáticas
sombras a
un tiempo
mientras otros
arriban o se van:
parten, a la luz,
parten, a la nada
movimiento
continuo
a mar
a cielo
a nube
a no brisa
que no refresca
sino
procesa el paso
del ayer al hoy
del hoy al mañana
al no quedarse quieto
and queit
(tranquilo).
Él levanta su mano,
lo saluda.
Él lo saluda
levantando su mano,
desde el interior.
Ambos son tan
ridículos como
el humano
puede ser,
pero se quieren
y sonríen
al verse,
no hay nada más,
sólo esa satisfacción de
la nada
que conduce a la nada.
–Hola!
–Hi!
Y se ríen de cómo
cae el azúcar
a la taza del
café con leche.
Hay posibilidades
para todos.
El mundo de
lo posible.
El slogan que
cae.
Dicen en
yankilandia
que la yankilandia
es el
mundo de las
oportunidades
oportuno es
es oportuno decir
que la cara del
que está detrás
del blíndex
es
irresistiblemente
contradictoria
al ja-ja-ja
que me provoca.
Cómo salgo de ésta?
Bájame a la
Memoria
cualquier
intento
de olvidarme
hacia dónde
vamos:
el fin es, siempre,
un risueño comienzo.
Tocala!
Tocala!
Ella te busca,
quiere que
la toques.
Te juega, te
mira, te da
chirlitos.
Y vos, tonto,
no reaccionás.
Mirá, mirá!
Cómo te mira?
Te mira queriéndote
comer, devorar
te dice con
sin palabras
te amo/no te amo
sólo te quiero
experimentar!
Lo que te dice,
lo clama;
lo que no escuchas,
lo gesta;
lo que su piel
emana
llega
hasta mi mesa...
en hilo tan sutil como una brisa, una maricona brisa sacha-poética, como la que dicen sentir algunos, esa insabora insípida pero sustanciosa, esa brisa mentirosa que nos dice que ella es el amor, esa brisa cursi y nada majestuosa, esa brisa pobre sólo hecha del viento, de aire repleto de micrónicas células de basuritas, sí esa brisa putona que nos conduce al enamoramiento más clueco que una gallina, más rosa que agua jabonosa en zonas desérticas de tierras ferrosas, esa brisa.
Bueno, esa chica te
está pidiendo un
beso, grandulón!
Y vos, tan bobalicón,
no te das cuenta.
Y te levantás
y le abrís la puerta
y ella pasa primero
y ella espera que,
al tocar la vereda,
le plantes un beso. Pero no!
Loco
Loco
Loco
te hablo a señas
te hablo con
gestos te hablo
con fibra
te hablo con
cuerpo
te hablo
en silencio
te grito ya!
te digo ya!
Oíme, mundo!
Oíme, país!
Oíme, amigo!
Oíme, amor!
Soy el mudo
aquí acabo
de descubrir
Gimo al cielo
para decir: existo!
Ella acierta su rostro
para comunicarse
con él.
él la mira
sonriente.
Sonrientes
hacen el amor
sin palabra alguna.
Se elevan en
sonrisas.
Se elevan
al mirarse.
El habla gime,
como algunas noches.
Alejandro Gil
circa 2012































