Wednesday, August 25, 2010

La influencia del amor en Ms. Hallyway




La influencia del amor en la croqueta de Ms. Hallyway

Dicen los estudios
que esa mujer
tiene un hombrecito metido en su cabeza
que da vueltas y vueltas
goza con él
suspira por él
lo ama a él

Este hombre
le hace saltar el corazón
le eriza la piel
le hace brotar sonrisas cuando menos se lo propone
es más,
a veces mira al cielo
y lo ve a él en las nubes
en el sol
en la bruma

cierra los ojos
y en sus parpados aparece él,
abre los ojos y sigue estando

va corriendo al baño
y se lava la cara
se mira al espejo y está él

mirándola a los ojos,
suavecito,
muy suave

él y ella
se rozan las manos,
se tocan despacito
se sienten
hasta que se deciden
y se aferran de las manos

ya beben vino de boca en boca

dicen por ahí
que eso es amor
y ellos,
lo saben



La influencia del amor en el cuello de Ms. Hallyway

Baja de la croqueta
el hombrecito de esta mujer
entra a su cuello
deslizándose por las orejas

allí besa o se siente besada
besos son
que sacuden la espina

la mujer, Ms. Hallyway,
flamea su cabeza facilitando los besos
no sabe cómo
no quiere escaparse de ellos

exhala mínimas palabras por entre sus labios

canta / una canción canta
una canción sin autor

vibra, y sus gorjeos sienten pasión

pasión por el hombrecito, el hombre que camina a besos por su cuello

sabe
la mujer sabe que sus besos irán bajando
y se prepara desnuda
para la fiesta del amor que vendrá
que está siendo



La influencia del amor en los hombros y brazos de Ms. Hallyway

desciende, desciende
se desliza el hombre
por la piel besada de Ms. Hallyway

sigue en su tarea
de besar, de hacer olas

ve, como nadie,
cómo se electrifican los amorosos cabellos de la nuca

los ve, le gusta excitar,
excitándose

ama, ama esa piel, y la goza
poro a poro
cada poro es suyo
y sabe que el corazón,
el suyo y el de ella,
galopan

sigue su camino de amor
por los hombros
uno a uno los explora
y se detiene y ve el infinito

placer
ése es el infinito / el universo
ama la suave brisa que provoca

ama, sigue amando
y desciende
los brazos, esos son sus brazos
y se encrespa en ellos

tobogán a las axilas desde los hombros
besa los pliegues, se dice:
soy hombre y bebo amor
no hay aromas sin sonidos del amor

la mujer, esa mujer: Ms. Hallyway,
desespera en su quietud,
pero vive el aliento más intenso
y sostiene el amor,
genera el amor

sus manos también
festejan el ritual
y el hombre se hace cargo
de cada uno de sus diez dedos

susurra, mientras camina
cada falange

susurra, mientras sube
por sus venas

susurra, mientras va en busca
de la base del cuello

se para, se detiene
acezando

mira hacia abajo
y sonríe




La influencia del amor en el tórax de Ms. Hallyway

Hay un paisaje
debajo del cuello hay un paisaje
es llanura, valle,
montañas sedosas
que forman valle

rosado camino para el hombre

camino de la mujer del hombre

allí somos
y somos en todas partes

no hay límites
sólo uno, uno somos

camina el hombre
besa el hombre
besa a la mujer, besa la vida

en el beso somos uno
y en el andar besamos

nos besamos
nos somos

aquieta la boca las burbujas?
no!, somos lo que somos en la marea

la mujer, Ms. Hallyway, es, y es en él
el hombrecito, el hombre, es, y es en ella

el hombre camina a besos
baja, baja por el valle que es ella
y ella inflama el tórax para jadear

jadea como una gracia del amor
jadea mientras se humedece
se humedecen sus ojos y brillan de amor

es llanto, pero llanto puro, y es violeta,
como el amor

besa el hombre la llanura
se adentra en el valle besando
y trepa
trepa las colinas, colinas de amor

bello, bello el escalar, amante el escalar
y es tan bello el paisaje...

respira, el hombre necesita oxígeno
lo tiene, es la piel de ella

saborea cada célula
escala y vive
escala y encuentra
encuentra nuevos dioses a cada paso
esos dioses son partículas de dios
y es ella la que contiene
y es él el que encuentra
y son ambos los que viven

es el cuerpo, sin extremidades, de Ms. Hallyway
es él y ella en ese espacio
él y ella se entregan
él salitra y come sal en esa piel

ama, se aman, y la cima es inminente
hay dos cimas, distintas, pero unidas de amor
muerde el hombre las cimas
besa, ama, se alimenta de sudor

palpitan las crestas de esos pechos
hacen amor lo que siempre fue amor
hace alimento de la bella cúspide
la ama
y ella, Ms. Hallyway, goza, y ama y es amada

se derrite
y el hombre baja de esas montañas
busca planicie, goza planicie
y llora, de emoción llora,
abre su boca queriendo abarcar todo
escarba, tantea
sabe que hay más
y gime en el vientre de su amada:
Ms. Hallyway

duerme un rato, apacigua sus pulsaciones
respira, inspira
se pregunta: Esto es amor?
y se responde: Sí!
Ms. Hallyway está de acuerdo.
Se duermen los dos



La influencia del amor en el sueño sobre el vientre de Ms. Hallyway

Él sueña que le hace el amor a Ms. Hallyway
sueña que está despertándose
Ms. Hallyway sueña que le hace el amor al hombre
sueña que lo gesta en su vientre

los dos sueñan el mismo sueño
y no quieren despertar
hacen ruidos, balbuceos
se erizan y gozan
no quieren despertar

sus pieles reciben rocío
sus pieles beben rocío

no es rocío, es sudor de hace instantes
son jugos de hace instantes
ellos crearon esas mieles

se sienten deslizar por ellas
se deslizan por ellas en el sueño
pero no es sueño: se están despertando
gimen, y el gemido de ambos los va devolviendo a la vigilia
los devuelve al hacer
al amor

él aspira lo que derramó en el vientre
ella lame sus dedos húmedos que él supo amar
el hombre sigue el arroyo que construyó
ella deja que su dique siga fluyendo

la boca de él sigue el curso, hay un embalse
un ombligo lleno de jugos de amor
bebe, le hace beber a ella, con su boca,
esos jugos tienen sal

sigue el hilo, ella se deja beber
y se expande

besa boca abierta las caderas
besa boca abierta, también ella

besan / comen

ya están despiertos
se dan cuenta que están despiertos
saben que están vivos
y saben que están invertidos

se aman / se gozan / se viven

saben que es amor
y siguen



La influencia del amor en las caderas de Ms. Hallyway

Hay pliegues que desvanecen las caderas
la boca del hombre hace cartografía
el terreno pélvico es esa mujer, Ms. Hallyway
el cartógrafo es el amor

tiene boca el amor
tiene manos

boca-naríz que detectan sustancias
las de él, las del hombre, son deglutidas por ella

pasa el camino del hombre hacia las piernas
pasa el andar del hombre degustando muslos

pasa, y se derrumba

no puede dejar de amar, de abrazar
se aferra, pues tiende a flotar
a diente firme muerde los pequeños vellos
se eleva, el cielo lo absorbe
y lucha, prefiere el firmamento de su piel

ella, la mujer, enhebra su boca
sabe que, en cualquier momento, ambos
flotarán
pero sabe, como siempre sabe, que el vuelo
es siempre eterno
y se deja llevar, se deja aferrar

el hombre vuelve a dar pasos de besos
rodea y da círculos en las piernas de ella
busca el pleno sentir / la piel
la esencia de la piel, el líquido de vida

come, orada con su lengua
limpia cada espacio del amor
besa sus pies, las raíces del vuelo
y regresa

el camino de las piernas,
de las piernas de la mujer,
no es el mismo
siempre cambia y crece

el amor es el que crece

el hombre, el hombrecito, y la mujer, Ms. Hallyway
siempre crecen y crecen amor
en el saber amar

ya sus humus palpitan,
sus bocas siguen comiendo
y se atragantan,
se sacian inagotables y tiemblan

no contienen la excitación
se muerden, mordidas de amor
se muerden, mordidas de placer
se muerden para vivir

gimen, gimen, quieren subir, subir
suben
y ven
sus ojos ven, imaginan que ven
nebulosas ven
han perdido la vista
creen que lo que ven lo están viendo
y no ven nada, lo ven todo

el hombre, entre muslos, ve todo
ama todo, el vacío, el amor
el sudor, la boca abierta

sube y entra
Ms. Hallyway lo recibe, se da, se entrega
el hombre la contiene, se da, se entrega
topa su boca con los labios del amor

bucea, inventa el fuego
el fuego es ella, y ella, no se deja inventar
ella es
y en su ser, es el hombre de boca al infinito

gimen los dos
despiertan estrellas los dos
aman los dos
aman hasta la violencia
la tierna violencia del amor

no hay nada seco en el amor
ni el cuerpo ni el alma
hay un instinto ahí por ser
y son

pide el amor profundidad
y así,
se penetran /
hasta el alma

vuelven a dormirse
y sueñan un sueño tan real como el que viven





Posdata a La influencia del amor en Ms. Hallyway

Si el hombre o la mujer, Ms. Hallyway,
hubieran sido homosexuales,
hubiera pasado lo mismo.
Sólo habrían sucedido
algunos cambios de paisajes.


... (continúa)

Alejandro Gil

Thursday, July 22, 2010

HAMBRE (in extenso)

Hoy compré una rosa y me comí todos sus pétalos por no poder dártelos todos juntos en un beso.

El teatro estaba lleno, había gente de pie; la única butaca vacía estaba a mi lado, nadie la advertía o estabas vos en presencia sagrada.

Las caras del teatro, esos dos rostros, el risueño y el triste, te miraban. Ellas, también, invirtieron sus gestos.

Salí. Y la mesa del café tenía una silla en la que era imposible sentarse. Estaba junto a mí, y yo sonreía en cada intento.

En las veredas rotas, de baldosas sueltas que saltan, yo elegía esa zona para transitar. A mi lado, las baldosas firmes y sanas flotaban y se reafirmaban al compás de tus pasos que nadie veía.

La cama mía estaba fluorescente. Me acosté. Y esa luz iridiscente me abrazó. Hicimos el amor sin que el mundo se despierte.

Apreté el tallo de la rosa con mis manos, las espinas se incrustaron. De mí brotó sangre que, en segundos, formaron tus ojos.


Alejandro Gil

Thursday, May 20, 2010

ARBOL GENEALOGICO

te cuento algo especial:
la Lulú es muy especial,
como lo son mis tres hijas
(incluída ella, + Lucrecia, obvio, y vos)
La lulú es, como vos, igualita a mí,
el mismo sentido del humor (mal humor)
y buen humor. Como vos y yo y ella, no?
Tiene esas salidas locas, como vos, como ella, como vos.
Y todo el mundo queda desconcertado. Herencia que no podemos zafar.
Bueno, lo que quiero decir es que los tres somos iguales,
y como somos tras, digo dos mujeres y yo, es decir que gana el seso femenino,
y por lo tonto somos igualas

un besazo!!!


Alejandro Gil

Friday, May 14, 2010

YO YA SOY POSIBLE

yo ya soy posible
un átomo, un olvido
ya soy posible y muto
yo ya soy posible
lo demás es un juego


Alejandro Gil

Saturday, May 8, 2010

unDíadeMivida

unDíadeMivida



6:20 –suena la alarma / la pongo en pausa



6:30 –suena la alarma (mi teléfono es insistente) / la

pongo en pausa /

giro mi cuerpo sobre

el eje incierto del

horizonte / mi

espalda es corva /

penetra la hostil estructura

del somier / mis

órganos empujan

gravemente /

quieren descender y se topan

con mi columna /

debajo de mi columna

debería haber músculos /

carnes / humus /

piel y corteza antes

del colchón / pero no hay

nada de eso / sólo

está mi dolor / mi necesidad

urgente de levantarme

y ponerme a trabajar en

mis textos por al menos dos

horas / por día // ya llegó el

tiempo que dice que

llegaron las 8:30 / terminé /

mi tiempo para la poesía

terminó / no he logrado nada /

los anaqueles de la historia

no cuentan conmigo / no

publiqué y no estoy / lo que

hice se borró / lo que

dije se lo comió el bostezo /

todo fue un juego

y alguien lo abandonó


8:32 –ya habré desayunado

habré vivido tostadas

de pan de centeno

habré vivido el delicioso

escurrir de la mantequilla

en las crocantes cortezas

de esos panes morenos

que tienen la piel

y sus entrañas

como la gente vecina

que mira desde el sur



quizá haya satisfecho

con té mi sed inglesa

pero las five o´clock están

lejos



8:33 lo previo es anterior

a lo posterior

y ahora sigue


8:34 –debo disciplinarme / seguir

meticulosamente los cánones

del libre mercado / que

no es tan libre o uno

es un atado

debo difundir mis habilidades

a la sociedad / ella, la sociedad,

debe responderme / no me

responde / debo intentarlo

nuevamente / lo hago /

lo intento / ella no responde /

alguien falla / la sociedad

no falla / fluye / no te mira /

no se detiene en vos / alguien

falla / y eres tú



–regresemos / son las 8:34 /

salgo al camino que me

lleva al lugar donde trabajo /

ahí me pagan (mal) por lo

(bien) que hago / creo que

aquí el círculo cierra bien /

a ellos le conviene / a mí no



–las 8:34 se convirtieron en

las 5 de la tarde /

y estamos temprano / porque

siempre es tarde (más tarde)



y te digo que las velas

de otoño no se encienden

antes de las 6 de la tarde


6:31 –y aún estoy en el

trabajo / el que apuesta

a la vida renuncia /









alejandro gil

Wednesday, May 5, 2010

Life / 2 / Vida

Life / 2 / Vida

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mitad italiano y con algo de sirio
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Adiós.


Alejandro Gil

Saturday, April 10, 2010

CANTO POEMA DEL REGRESO

Canto poema del regreso

y volví,
después de 4 años 5 meses
y 5 días,
volví,
yo no estuve allá
estuve aquí
me perdí allá
estando aquí…
de todas maneras
lo que resume todo
son los puntos suspensivos

la gravedad de la ausencia
es la pérdida de tiempo
la impalpable existencia
de los planos de vivencias
la alteración de la lectura
de lo real e imaginario…
lo real, aquí también,
vuelven a ser los puntos
suspensivos

atravesé el sureste norteamericano
en busca de la península
de la puerta latina para salir
o entrar
de la puerta gris que matiza
los dos mundos, la puerta mestiza

allí, creo que soñé

xilofones de cristales
gigantes
guiaban mi camino
terrestre

“tengo miedo”, le dije
al micrófono que
estaba conectado a Atlanta

un animal, un perro
un humano, una mujer
un niño
un misterio, un dragón
me dijo nada
sólo me llevó a dar vueltas
por la estación
a enseñarme mi camino
de ida, el del regreso

a ese monstruo aliado
le di las gracias
y partí.
desde la manga, cansado, me decía
adiós con sus bostezos de
fuego
(ya era víctima
de la modorra americana)

había pasado junto a mí
estos largos años
había pasado, como yo,
viviendo largas jornadas
habíamos pasado, como siempre,
el tiempo trabajando,
perdiéndolo quizá

danza de fuegos
nos inventamos de vez en cuando
para matar las vagas sombras
y crear las bellas
llenas de contrastes:
danzamos mirando
intensamente lo negro
lo definitivamente negro

antes habíamos estado
en el aeropuerto internacional de Atlanta
en realidad había estado yo solo
(el dragón, mi otro yo, mi sombra
me esperó en Miami)
pero no estuve solo,
quieran saberlo,
miles de viajeros de todos los colores
me rodeaban, me hacían nadie
(mi estado preferido)
(debo comunicarles que ahora mismo
a este balcón, desde donde
escribo, ha llegado, extrañamente, un fuerte olor
a sebo quemado como el que emanaba
la jabonería La Mariposa allá en
los barrios norteños de San Miguel
de Tucumán) (aquí los olores, agradables
o no, no son parte de la vida,
no hay, por ejemplo, ese volcán
de azahares que bañan las veredas)

estábamos en Atlanta,
en el aeropuerto,
en el patio central,
estábamos parados y, levantando los ojos,
vemos galerías circulares
sobre nosotros
vemos que ellas dan al patio central,
son dos o tres balcones
están, cuantos sean,
colmados de soldados (hombres y mujeres)
con sus uniformes caqui,
mirando al vacío, al patio central,
vienen de sus casas o van a sus pueblos natales
o a Irak – Afganistán
están llenos de emblemas, de cruces,
de ojos con miradas en busca de
algo, parecen estar bien, son jóvenes,
muy jóvenes, nadie los reciben
nadie los despiden, afloran por
todos los pasillos,
parece que estamos en una base militar.
en una jaula.

hay en sus uniformes nombres
bordados
García, González, López
y tantos más, Jonson, Taylor and Lee
pero García me llamó la
atención: no estaba neutro
como los otros
(neutro: un lejanísimo y equívoco sinónimo
de bien, de estar bien)
estaba “down”
hubiera querido
sacarme unas fotos
con algunos de ellos
pero una maldita reflexión
realista me lo impidió:
“probablemente no pueda
sacarme otra foto con ellos
cuando ellos o yo regresemos,
o no, de nuestros extremos
destinos”, sólo atiné a mirarlos,
a tratar de entenderlos
y a maldecir, profundamente,
a los jerarcas malignos
que los mandan al muere
por causas, en absoluto, mezquinas
y en donde nada tienen que ver
esos niños soldados, ni esos niños
víctimas de los distintos escenarios
de guerra que el poder enloquecido
del mundo crea a por doquier


así fue, me despedí de Atlanta
con soldaditos camuflados
y, al regresar, la gente me recibió
con un gran aplauso.
yo pensaba que era porque
regresaba de Argentina
pero había sabido ser que
otros cientos de caquis
marchaban a través del
patio central,
quizá éstos volvían de Irak
y por eso los aplaudían,
pero, seguramente,
otros muchos no.
no. otros no volvieron. ni de Afganistán.
quizá esa foto que no quise
tomar hubiera sido
de uno de esos que no volvieron.
esa foto habría sido la foto
del adiós.

crucé Caribe, 90 millas,
pasé sobre La Habana,
estaba dormida,
quise despertarla, lo
logré: Fidel había muerto
dos años atrás pero a nosotros,
los vivos, los astutos, los
creyentes: nos hacían creer
que el Castro era un cadáver
viviente, un joven viejo
en uniforme adidas
que aparecía en la TV
y en Internet como
si nada hubiera pasado
¿sería auténtico el conjunto
adidas que portaba el
emblemático mandamás comunista de
los últimos 50 años de
la existencia del mundo?
si la respuesta es sí:
ay! caray!
si la respuesta es no,
también: ay! caray!
de Fidel no hubiera querido esperar
que sea complacientemente fiel a las marcas
del poder mundial.
las tres rayas las vimos sobre
sus hombros
sobre el sonido que emanaban
esas imágenes,
tres rayas: la vida,
la paz, la muerte
tres: Guantánamo, La
Habana, Camagüey (el
orden es aleatorio)

me fui de Atlanta
puse pie en Miami
volé sobre Cuba
embriagado de humor

el monstruo, la mujer,
el niño, el dragón
seguía conmigo.
de nuestras bocas
fluían llamas,
sabrosas, calientes,
iluminadoras,
purificadoras

seguimos en trance
Haití estaba abajo
la tierra ensangrentada
por Trujillo también,
esa, la tierra de las Mirabales,
la dominicana, qué joder!

Puerto Rico, con plena y bomba te vi

y estaba el mar
el denso, el ausente mar,
el que, a la distancia, no está,
uno no lo ve,
es de noche
se fue
Caribe se fue

al medio, /recuerdo
que me voy/
que estoy yendo
que regreso
a donde nunca me fui
de donde estuve siempre, regreso
¿cómo puedo volver
si nunca me fui?

yo fui el cuerpo de los otros
los otros caminaron
estas tierras, aquellas,
las que atrás dejé

son los otros los que
están en esta nave
yo, no estoy,
y si estoy, estoy ausente

esta birome que escribe
mañana lo que vuelo hoy
no estará mañana
trazando estos signos,
o, al menos, no será
mi mano la que ejerza
su poder. ella, la birome,
hará de nosotros lo que quiera,
incluso un poema
como este incierto poema
que nadie escribió
o al menos nadie leyó
salvo ella, inevitablemente

ya la nave dejaba Caribe
dejaba mar
acariciaba tierra

Sudamérica
Sudamérica mía
vuelvo a ti, vuelvo a palparte
desde el aire orino tu tierra
como para sembrarte
no tengo otro modo de ligarme
a vos
Sudamérica, mi amada canción
Sudamérica cobriza, fatal y dividida
Sudamérica, masa cuasiforme
de un espíritu
estrella de diez puntas
unidad encrespada
aroma único y disociado
Sudamérica, mía
ladrona de almas
corazón deforme
mestizo blanco negro
corazón deforme
corazón deforme
corazón
nuestra carne queda baldía
sin vos

Sudamérica, te entro
la alfombrilla de bienvenida
es el mar Caribe
líquido, líquido
no golpeo a tu puerta
pues siempre está abierta
y hay aguardientes
vinos y piscos
chichas, de las dos,
y aloja pa´ brindar
caipiriñas y cachazas
líquidos, líquidos
Sudamérica, te entro

y no puedo dejar de respirarte
tu humedad
tu exultante humedad
tu música, tu profunda
y sincera canción
Sudamérica, retumbas!
en el interior de este pájaro,
retumbas!
me quieres sacar.
y que caiga,
caiga,
caiga
a tus entrañas
y chupe de vos
todo
lo que de vos
quepa en mí
me quieres sacar,
violar,
y me dejo.
Sudamérica, me dejo.

(estuve tanto tiempo vendiendo
rosas colombianas en New York
City que ya no recuerdo
cómo huele esa
magnífica mugre)


Apuph! Apuf!

Apuf, apuf, apuf!

No me banco tanta
presión!

No la soporto, apuf!

Y giro, giro mi
índice sobre la
pared

Hago círculos,

círculos y círculos

sobre la pared.


Con mi índice

hago círculos

sobre la pared

y digo no!


No quiero pensar

lo que no puedo ver

y digo no,

y sigo.

mapa, tengo un mapa

que nos dibuja,

mandarín, chino.


Pero no, nuestra

silueta es distinta,

semejante, pero

peor,

pero no!


Quiero volar

de costa a costa


Caí, en mi vuelo,

sobre Caracas.


Caracas, la extraña,
la bella, la de hijas
increíbles de bellas
y volé, sobre ella volé

y no tuve ocasión
de bañarme con sus aguas
no estaba ya Bolívar
como para bajar y volar
no estaba
no había nadie.
“sólo con agua negra
lavamos nuestras manos”,
¿quién sos? –le digo.
no responde.
la grandilocuencia
suele ser muda.

apagué el navegador
y dormí un rato.

nubes, nubes de algodón
nubes blancas
blancas nubes
mares de nubes
nubes, nubes de algodón

soñé, indudablemente soñé.
caían hojas de plátanos
sobre mis hombros
estaba paseando por la plaza
Urquiza
me detuve a quitarme
esa gran caspa de otoño
de sobre mis hombros,
sacudí la última
y un hombre sabio
sentado y apoyado
con sus dos manos
en un bastón
me dijo:
“El mito es la última
verdad de la historia,
lo demás es efímero
periodismo”
lo dijo y se convirtió
en piedra, en mármol,
en granito inmóvil.
y está, aún, junto
a los plátanos que se
deshojan cada año.
pero él, sus papalabras,
son una fuerte brisa
que despeina a más de uno
y que cala hondo, hondo
en cualquier ajedrez

ese hombre ciego
veía más
ve más!
nos está viendo!

y nosotros estamos
al frente, en
el colegio nacional

bombas y deudas
cayeron en el colegio
nacional

(es esto un poema
o un agujero
en la historia?)

Plaza Urquiza,
San Miguel de Tucumán,
República Argentina,
Colegio Nacional. Borges.

Plaza Urquiza,
años atrás: una
densa plaza
copiosa de árboles
grandes sombras,
pulmón del norte,
era un misterio
introducirse a ella
había magia
habían cosas por
indagar en esa plaza
allí parí letras
allí hamaqué hijos e hijas
propios y ajenos
también, tristemente,
en esa plaza hay zapatos
que nunca regresaron,
no los dejaron,
pero sobrevuelan
sin que las estatuas
se debiliten.
no dejan huellas pero están.

dejé Caracas ahumado
por su tizón
dejaba brotar como gotera pertinaz
e intermitente
su luz
había nubes por aquí y por allá
llovía y yo era ráfaga
canté Guantanamera
si saber porqué


Pasta de pus!

Basta de pus!, digo


Yo me dejo llevar

pero la pasta de pus

que se estaciona en mi cuerpo

me hace clamar:

Basta de pus!


adentro, no sin cautela,
territorio colombiano
amazonía, valle
montaña, selva misma
costa
territorio paisa
y Bogotá
Pereira, donde la más
bella
está acá

Colombia misión y honor
orgullo y reprobación
vanagloria de la gloria
te volé
te vi a oscuras
en unas que otras luces
por aquí y allá

zafé!
café!

y la coca que se vende en
Colombia
tiene mejor caché!
sí señó!

Cumbia, papá!

Guayabera, mamá!

sólo la puntica,
y se acabó!!!

ja!!!


ecua-marrón
ecua-marrón
ecua- Ecuador!

Guayaquil, Guayaquil
hace siglos te vi
sin un apretón de
manos te vi
eres sombra ahora
como aquella vez
pero ahora eres joven
y no antigua
como aquella vez
aunque aquella vez
eras virgen
por aquella vez
pero pasaron
aquellos dos hombres
aquella vez
y te dejaron infértil
aquella vez
ahora destellas más
que aquella vez
y te volviste joven
más aún

Guayaquil, ¿qué
bella flor ausente
pinta de colores tus frentes?

Guayaquil, te vi
boca arriba te vi
como queriendo beber
el agua mágica de los cielos
te vi

¡Quito de ti toda sombra!


Inca, hijo del sol, maíz, papa
Inca, hijo de laura y de la Nube
Inca, habitante fundamental
del Perú,
te necesitamos

Inca, sobre tu tierra dormí
tu música andina me mecía
las sierras me acunaban
y los fuegos de la plaza de
armas me despertaban
fui amasando tu silueta
bebiendo el agua de tus puertos
el Callao me trajo a Lima
y la flor nocturna
del Tahuantinsuyu
me abrió el corazón
eterno de Machu Picchu
(muchos años atrás
mis manos modelaron,
como hoy, su piedra
sagrada,
aún la arcilla constituye mis dedos)

sin respiro, alborotado de
fuego, penetro Bolivia
te veo Bolivia
como charcos de luz,
hilos de luces cobrizas
conectan, como arterias,
algunos de sus núcleos,
se agiganta tu ritmo
a cada paso,
se te ve surgir
a ritmo de carnavalito,
se te ve surgir,
en la noche,
a ritmo de huayno.
no hay charango que
no se vea
desde la altura
saltas, Bolivia, saltas

adiós, Bolivia,
te volveré a cruzar.


alta en el cielo
la puna jujeña
alta y penetrante
su fragancia y amor

ya estaba, como sin pañales,
en mi cuna
ya había colores verdaderos
ya era fiesta mi sangre
y mi corazón
ya era alegría
esta canción
ya sabía de estos
dolores pero vos
querías sufrir
sin calzón
querías
que mi mano tocara
la flor de la ortiga ya
sin dolor
era Argentina la esbelta
y tirana, era esa raja
que parte mi piel,
era la bella, la noble y
salvaje, era ella con la
que puedo ser
eras vos, Argentina maldita,
la que sueño, soñaré y
soñé,
eras esa latente, perdida,
encontrada, la que siempre
me duele y no sé qué
hacer,
eras vos Argentina
maldita, delatora,
pedigüeña, absorbente
eras vos, que me echaste
me tiraste, me dijiste
que me fuera, me
insinuaste, me
mataste, me premiaste,
me mataste, me
sacaste, me expulsaste,
me olvidaste, me comiste,
me usaste, me cagaste,
me comiste, me desapareciste,
y me vomitaste,
eras vos, bandida,
bendita, eres vos
Argentina, mi amor

no pasé, como cuando me fui,
por mi Chile ladero,
por sus salitrales,
por sus minas de cobres,
no pasé, al regresar, por
su majestad: el Aconcagua
no tuve la magnífica visión
de la locura del hombre:
enfrentarse a esa roca
de los cielos
para liberar al hombre.
no, no pasé por allí
al regresar,
pero sí seguiré pasando
para regresar a mí.
no pasé por los telares
de Violeta, no pasé por
los romances de las 17 violetas,
no pasé por el sueño de
Neftalí, no pasé
por las manos de Víctor,
no pasé por la traidora
vida y muerte del dictador
no pasé por vos Chile
pero por vos partí

un dragón, un niño
una mujer, una sombra
no me acompañó
por Centroamérica
pero esas naciones son mías
las amasé por cuatro años
con mis propias manos
supe tejer sus formas
sin que ellas se dieran cuenta
tengo una radiografía en
cada una de mis córneas

no pasé tampoco por la
azteca tierra:
es tan distante de mi destino
y tan cercana a mi partida,
que tan solo en ella misma existe
y no cabe más que en su propia esfera
Dicen que la fértil tierra nuestra
comienza debajo de sus tacones

órale!


araca tiqui taca
araca titi taca
araca quichua maíz
araca araca araca
canto nou


timbal, timbal!
canto negro timbal!
timbal, timbal!
llegué al Uruguay!

ya soñé contigo Montevideo
ya te escribí en tu cuerpo
no te debo nada
solo me queda el candombe
y ya te parí
timbal, timbal
lanzallamas timbal

Paraguay se prende
en la Asunción de Jesús
timbal, timbal
Paraguay ya parió
se sumó a esta trova
Paraguay guaraní!

Brasil,
vos sabés que
siempre te amamos!
Vinisius, dile!


un ángel, un dios
un espíritu, un semidiós
un dragón, mi figura
y mis fantasmas llegaron.

la nave bajó
eran cristales líquidos
a mis pies
sobre un terciopelo negro
los diamantes brillaban
era, como siempre, Buenos Aires
hice un gesto y se dio la luz
luego de una larga noche
amaneció
vi la cuadrícula de las arterias
los edificios grises y majestuosos
el hormigueo de personas
y las altisonantes voces
estaba aquí, allí, en Buenos Aires
respiré algo que nos era propio,
pero aún distante.
de Ezeiza a Aeroparque
grité un par de goles argentinos
entre aeropuerto y aeropuerto
jugábamos un lugar para el mundial

-de dónde sos, pibe?
-de Tucumán, le digo.
-venís del norte y te vas al norte!,
me dice. Largo viaje, no?,
insiste.

una mujer, un niño,
un dragón, un sueño,
una sombra, la plena, la negra
un suspiro, una llama,
la ausencia, el encuentro
el sonido, el silencio
viaja conmigo

desando hacia el norte
lo que anduve hacia el sur

no quiero mirar hacia abajo,
porque me vería.

estoy adentro
y encima de la tierra
estoy integrado a ella
no hay división entre mi cuerpo
y la tierra,
entre el aire y la tierra
entre mi cuerpo y el aire
entre el aire y la tierra y el cielo,
entre mi cuerpo, el aire, la
tierra y el cielo
no hay división

a la distancia, el horizonte
soy yo
el cielo soy yo
la tierra soy

las plantas de mis pies
absorben las húmedas pampas
los deltas, los trigales
los ganados pastando
los salitrales, los montes
los tabacales, los cañaverales
pero no saben
que ya soy todo eso
y sus ciudades

caímos al valle de Lerma
y dimos vueltas y vueltas
estaba allí, sola, Salta (la linda)
allí parí mi más profundo poema:
mi llanto primero al ver la realidad

mmhh! mmhh! qué es esto, me
dije
me sabía menos permeable
era un sujeto fácil de desintegrar
era un alien
pero era yo, en mi tierra


Step Number One:
yo era nativo de Salta, Argentina
4 años después resucité en Tucumán, Argentina

Step Number Two:
me crié y crecí en Tucumán,
dificultosa tarea para mi padre
y para mi madre
y para varias otras gentes más

Step Number Three:
a los 40 dejé de crecer en Argentina
y seguí creciendo en Atlanta,
EE.UU. Quizá empecé a envejecer

Step Number Four:
una mujer, un niño
un dragón, yo mismo
como alien,
besé esta tierra

Step Number Five:
habré de continuar
esta crónica
que un animal (yo mismo)
un perro (yo mismo)
un humano (yo mismo)
una mujer (yo mismo)
un niño (yo mismo)
un misterio (yo mismo)
un dragón (yo mismo)
comenzó hace tiempo atrás
(no sé cuánto)
(no sé si siglos)
(no sé si ya)
habré de continuarla
porque lo eterno gira
y decanta aquí


como alien, en Salta,
me sometieron a exámenes,
aparatos de extraños rayos
escanearon mi cuerpo:
no encontraron nada común
a un ser humano
pero supieron que había algo
de nostalgia:
una flema incrustada
en el centro del pecho
que era expedida
por simples recuerdos

(¿qué éramos antes?
hombres y mujeres
paisanos, vecinos
personas con tiempo
para relacionarnos
por el solo hecho
de sabernos
de sentirnos y quizá
vulgarizar una que otra seña
para cultivar nuestra maldad,
pero éramos, ante todo,
tiempo, contemplación, placer
y espera
éramos algo irrepetible
que, sabiéndolo,
hacíamos de los días
una reverencia a
nuestra existencia.
la vida pasaba a nuestro
ritmo y se aceleraba
por nuestro antojo.
éramos, unos eternos
adolescentes)


ahora decantó la lluvia
un tornado bajó
óxidos y turbulencias
de esta cosa extraña
que vivimos por acá.
los recuerdos se borraron,
regresamos a cero.
(quizá el Step Number Six)


SIX, SIX, SIX

una mujer
una mujer

un niño
un niño

un fantasma
un fantasma

un dragón
un dragón

una mujer, un niño, un fantasma
un dragón: yo
ése soy yo


canto en retorno
no me vi cuando volví
mi cuerpo era ingrávido
mis ojos miraban calles vacías
hasta el horizonte
mis ojos ignoraban todo lo existente
no habían respuestas
algo se había perdido
sólo un destello mágico
me acercaba lo no hallado
eran sus cejas, sus ojos
su cuerpecito, los míos
eran sus labios, sus dedos
sus cabellos, los míos
eran los negros ojos suyos, los míos
eran crueles años de ausencia
queriéndose curar
eran los años míos y los suyos, los míos

envejecí
la abracé, como a nunca nadie,
como para que amanezca
palpé su cuerpo y me encontré
el farol de la esquina extendía infinita miles de sombras


ya para partir
puse mi despertador
a las 6:45
sabiendo que tenía tiempo
para llegar a las 8 a la estación
terminal de ómnibus,
mi padre, solo un joven de 84 años,
abrió la puerta de
mi habitación a las 6:30
dándome la diana.
a los 3 minutos insistió.
“puse mi reloj a las menos cuarto”, le
dije
y no paró: -“seguís siendo el
mismo de siempre”, me increpó
protestando.
allí reafirmé que estaba
en mi tierra y que era
necesario dejar pasar, al menos,
un mediano tiempo para regresar.


una mujer, un niño
un fantasma, un dragón
me espera en algún sitio

se extienden
desde mí unos
trancos gigantes
que tocan
baldosas
del cielo



Alejandro Gil


26 de marzo del 2009
Atlanta

Amija

Amija (Zamba. Música: Quique Yance - Letra: Alejandro Gil)

BARAJA AJA


BARAJA AJA
24 de marzo de 1996

baraja aja
la memoria
de llegar a esta fecha sin embargo
baraja aja
la timba
con lo que vivimos,
20 años

baraja aja
los discursos
baraja aja
antojadizos los ojos

baraja aja
la tinta
poblada de tumbas y timba
timba
la bandera
tumba
la sangre
timba y tumba
la palabra

no olvidar hacer tumba
para enterrar a la timba
enterrar los ascensos
y descender a la tumba
los ojos de los timbas

baraja aja
la memoria
timba
de estos años
baraja y timba tumba
baraja la tumba
en tantas manos

alejandro gil

24 de marzo de 1976
24 de marzo de 1996
24 de marzo de 2006
24 de marzo de 2010

Monday, March 29, 2010

DISPAROS

(a 34 años del golpe de Estado militar en Argentina)

1-

Que la luna

se haya posado

sobre el monte

habla que ella

es guía

y sol

en las oscuras

alturas.


2-

La rama

azota mi rostro.

Alguien camina

delante.

No lo veo

pero sigo.

No lo sigo,

aunque no

me desvíe

de sus huellas.


3-

Azul es la humedad
de entre los árboles.

Exhala bosque
su aliento.

Yo me pierdo
y me encuentro
y chupo musgos

crecidos en las cortezas.


4-

Con una cuña

busco sed

y justicia.

La sed es mía,

la justicia

es no morirme

de sombras.


5-

Quizá la leche

del gomero

me pegotee

las manos,

pero es su savia

y estoy feliz.

Solo muero

cuando la savia

del hombre

se derrama.


6-

No hay referencias,

la muerte de un alma

no se parece

a ninguna.

La Historia, aquí,

se resquebraja en

infinitas partes.


7-

La historia enmudecida

en algún momento brilla.


8-

Soy la mitad

de lo que podría

haber sido.

Me talaron los

maestros.


9-

Cuando yo me

despeinaba,

ellos ya habrían

asumido la elegancia,

la hipócrita o

la audaz.


10-

Si el monte

hubiera levantado

sus faldas,

habrían salido

alegres gnomos

armados hasta los dientes

de felicidad.


11-

El pedemonte,

todo abierto,

sembrado de fresas,

tras esas pisadas,

hubiera sido mermelada

y dulzor.


12-

Me sigue una sombra,

en lo posible,

a diario, la eludo.

Pero cuando me

asumo, me planto

y le digo: Basta!


13-

Quién es? No sé.

Son muchos, lo sé.

Y estoy buscando
el modo de que

cumplan sus condenas.


14-

Están libres aún
y se disfrazan
de mil formas.

No tienen pasado,

algunos, otros sí,
otros no lo saben.

Yo los detecto,

hayan participado o no
en el horror.


15-

La maravilla del sol

sobre el monte
me dice

que la cópula de la vida

puede más que la estaca

de la muerte.

La luna

También festeja esto.



Alejandro Gil

A minutos del comienzo del día 24 de marzo de 2010

Atlanta