Friday, October 12, 2012

Portrait


Son las once de la noche y veo solamente el charco de la calle
pisado, cada tanto, por autos

Una mesa de madera en la vereda de una cantina improvisada. Una
silla. Y ni otra más

Luces de mercurio. Sepias columnas y cordones. Solo una suave brisa
hay

El no nombrar pinta los retratos del mundo.  


Alejandro Gil