Wednesday, December 28, 2022

EL NUNCA JAMÁS DE UN HOMBRE SUCEDE CONSTANTEMENTE




EL NUNCA JAMÁS DE UN HOMBRE  SUCEDE CONSTANTEMENTE  


Pero el pueblo está todavía muy allá. Es el viento el que lo acerca.

Juan Rulfo



Lo dijo, no se calló.
Tampoco fue empujando esa brisa, a contramarcha.

De ese cuerpo caían sudores
aunque no podía caminar hacia aquel sol.

Estaba solo. Solo y sin nadie. Ni una flor.

Tan solo que ni sombra tenía. Bruma en sus ojos.

Miraba a un lado, y nada.
Miraba al otro, y tampoco. Vacíos que no podía traspasar.

Quién era él, sino el sinsombra?
Jamás lo sabremos.
Ni siquiera el grito lejano y hueco que llegaba al pueblo, lo sabía.

Quién eres!!! Gritaba la marea.

Él no escuchaba el clamor. Ni el rumor del cielo.

Quién eres? Balbuceos de piedras.

¿Cómo es posible que esté aquí postrado y muriéndose?

Levántate decía el gentío.

No puedo, susurraba él.

Sí que puedes! Las voces de los nadies suplicaban.

Vió el cielo.

Y? Estaba en el mismo lugar?

No!
El mundo estaba a mis pies!

Sufre él. Sabe él.
Sufre el pueblo. Sabe él.

No. Nada de sufrimiento. Dice.

Ni un par de ojos,
Ni miles de pupilas entienden esto.

Distancia y olvido,
Cansancio del camino, del andar.
Verse y no sentirse.
Piel seca, sin contacto
Sin tacto, sin voces
Cómo será nuestro legado?
Absurdo? Inanimado?

Ahora no quiero hablar!!!

Déjenme callado,
Mudo como un cardo en duna!

Déjenme avanzar, despacio,
En mi silencio

Aguárdenme!
Y no festejen mi muerte por anticipado

Seguramente llegaré atravesando el desierto,
En la noche próxima donde amaneceré,
Quizá, un poco adormecido,
Nos veremos

Buenas noches,
Espero el alba, viene trinando.



Alejandro Gil
23/28dic2022