Tuesday, February 26, 2019
MI TRABAJO
MI TRABAJO
El mío
Siendo un desocupado de tantiytantosaños
En este país BICENTENARIO + 3
Es ser sólo escritor sin remuneración alguna
Hago de mi mente un instrumento,
Que se hace añicos:
no es posible perdurar
como excremento considerado
Un excremento que piensa el país, la nación, al humano
Este texto,
quizá
solamente
Nos hacemos trizas ante la destructora política del Gobierno,
de todos los gobiernos
que no nos miran
Les somos visibles, pero nos quieren exterminar
Y aún mejor: que les seamos útiles para su beneficio
No nos "hacemos" polvo
(No sé porqué incluyo
a otros creadores)
(Sí lo sé)
La perversidad es el dominio público
La fraticida constante de aniquilar
Ahora los matados somos todos
Inocentes:
Creen, los empleados públicos
que pertenecen a la alta sociedad
(No tengo ganas de ponerlo en inglés)
Creen, los asalariados que son representados por los propios empleadores que pronto los despedirán
Creen los artistas,
que las instituciones les dan jerarquía, pertenencia
Creen en los dineros otorgados por sus aliados, los empleados del impuesto, que destinan fondos por alianzas y amistad y, casi nunca, se valora al extraño
Constatamos siempre:
La dificultad de vivir en un paraíso de ausentes
Alejandro Gil
21feb2018
Thursday, February 21, 2019
SE ESTÁ PUDRIENDO
SE ESTÁ PUDRIENDO
aquí, a esta hora del verano
aquí, en este invierno temprano
bajo todas las hojas secas que caen:
No va a haber amanecer ni tiempo
Aquí, sí que se está pudriendo la cosa
Ya el cuerpo, a la mitad, se murió
Se descompone mi piel
La tuya
Los huesos tuyos
Los que ya no sostienen,
En cada tropezón hay una fractura
Ya estamos violáceos y en jirones
La voz no sale
Nos falta el aire veloz que trine nuestras cuerdas
No afinamos
Necesitamos el grito
Necesitamos el hecho puro y enérgico
De salir y patear los escritorios, los cómodos sillones que sostienen a los elefantes
Si esta es la selva,
las hormigas pisoteadas tenemos que establecer el buen orden
La palabra no sostiene la esperanza
Hay que traerla de las solapas
Pararla de cara al viento
Y sostenerla a empellones caminando al frente antes que se caigan las visiones
Alejandro Gil
21feb2019
Monday, February 18, 2019
Sunday, February 17, 2019
PIDO SER HONROSO Y EXCEPTUADO
PIDO SER HONROSO Y EXCEPTUADO
Que la percepción del otro no me meta en la misma bolsa del resto de los intelectuales que, siendo a veces bien considerados por una mediana cantidad de gente, sobre todo de un autoproclamado top30 del saber nacional calificado y corporativista, y ni decir de los grupos provinciales (nos bajemos a "Top five", four, three, two, one... zero). Repito: que esa percepción de considerar a los pensadores bastante pobres y reaccionarios y, al decir de un artista: "los intelectuales argentinos semo muy forro. Con honrosas excepciones, que no?", (sus palabras lo delatan bien tucumano), digo que espero estar dentro de las ramas libres de marañas y bajo este rayo de sol de verano norteño y argentino que nos brama las ideas. Que el centralismo del país sepa que el eje de la nación Argentina pasa por otras vías que no tienen que ver solamente con el subterráneo de la CABA, o ese Puerto Madero que solo calefacciona a unos pocos.
Alejandro Gil
Febrero 17/2019
A NOSOTROS LOS ARGENTINOS, LOS QUE NOS CREEMOS INTELIGENTES, LOS QUE CREEMOS QUE LA IRONÍA ES NUESTRO PLUS DE CONCIENCIA Y SABER
A NOSOTROS LOS ARGENTINOS,
LOS QUE NOS CREEMOS INTELIGENTES,
LOS QUE CREEMOS QUE LA IRONÍA ES NUESTRO PLUS DE CONCIENCIA Y SABER
Ya no basta con ser argentino, creernos superiores es nuestro error. El uso de la ironía, de la picardía criolla, del humor sobre el hombro o la mirada sobradora ante los otros que consideramos inferiores, ya sea económicamente o ideológicamente, no es saludable, no nos da soluciones a conseguir que seamos menos pobres, menos desplazados, menos seres castigados por los que generamos una visión de cada persona de la sociedad según un criterio errado: ver al otro con menores recursos y posibilidades de integrarse, como un no-individuo.
No sirven los mensajes brillantes desde una viveza ocasional de una frase. No nos sirve como sociedad. Si yo emito un comentario hiperintelige y no transforma nada, No sirve.
Tratar al otro, un conciudadano común, desde un lenguaje humorístico y no desde un lenguaje esclarecedor de las atrocidades que suceden, es un acto de vandalismo que, a los que esperamos un país y gobierno mejores, nos perjudica y, por sobre todo, perjudica a millones de ciudadanos que no saben las maniobras que, cada día, hacen estos gobernantes en perjuicio del pueblo común.
Los intelectuales, en este caso, somos cómplices de estos perversos que nos han gobernado, nos gobiernan y, si nos lo permite nuestra estupidez, nos gobernarán.
Alejandro Gil
Verano de febrero del 2019
Tucumán
Wednesday, January 30, 2019
HAITÍ
HAITÍ
Hoy, como pocas veces en mi vida, caminé por Haití. Apenas unos cuantos metros y me topé con una multitud de hombres enérgicos y nerviosos, grandotes todos. Había, creo, una mujer que subió, enérgica y rauda, en el lado trasero del gran coche que transportaba a El Padrino. Le llamo así porque todo el clima que se vivía, en esos pocos segundos, era como una escena de una película de Gángsters. Creo que el papel de Gobernador lo podría hacer Danny DeVito. En segundos, todo era un alboroto. El mandamás, nervioso, histérico, saludaba apresurado a alguien en una puerta de esa calle. Creo que no era un vecino, sino un local de oficina pública. Lo rodeaban muchos patovicas, reporteros de la prensa local, poca gente común. Saqué de mi bolsillo mi celular. Quería la foto. Pero él fue tan escurridizo como rata por tirante. Mientras yo avanzaba por la vereda, dije en voz alta: "¡Qué pasa aquí! ¡Parece un operativo mafioso!
Nadie me respondió. Delante de mis pasos estaban fotógrafos, filmadores de los medios locales. Contratados. Seguí caminando. Por su nuca, reconocí a un fotógrafo de LG. Le pregunté: ¿Qué hacía el Gobernador Manzur aquí? Me indicó con el dedo apuntando a la vereda de enfrente, la vereda de número impares: Vino a ver las obras de agua. Las obras que recién él se preocupa en un año electoral, cuándo la ciudad y la provincia se inunda de efluentes cloacuales. Ni hablemos del país.
Alejandro Gil
Enero 30, 2019
Hoy, como pocas veces en mi vida, caminé por Haití. Apenas unos cuantos metros y me topé con una multitud de hombres enérgicos y nerviosos, grandotes todos. Había, creo, una mujer que subió, enérgica y rauda, en el lado trasero del gran coche que transportaba a El Padrino. Le llamo así porque todo el clima que se vivía, en esos pocos segundos, era como una escena de una película de Gángsters. Creo que el papel de Gobernador lo podría hacer Danny DeVito. En segundos, todo era un alboroto. El mandamás, nervioso, histérico, saludaba apresurado a alguien en una puerta de esa calle. Creo que no era un vecino, sino un local de oficina pública. Lo rodeaban muchos patovicas, reporteros de la prensa local, poca gente común. Saqué de mi bolsillo mi celular. Quería la foto. Pero él fue tan escurridizo como rata por tirante. Mientras yo avanzaba por la vereda, dije en voz alta: "¡Qué pasa aquí! ¡Parece un operativo mafioso!
Nadie me respondió. Delante de mis pasos estaban fotógrafos, filmadores de los medios locales. Contratados. Seguí caminando. Por su nuca, reconocí a un fotógrafo de LG. Le pregunté: ¿Qué hacía el Gobernador Manzur aquí? Me indicó con el dedo apuntando a la vereda de enfrente, la vereda de número impares: Vino a ver las obras de agua. Las obras que recién él se preocupa en un año electoral, cuándo la ciudad y la provincia se inunda de efluentes cloacuales. Ni hablemos del país.
Alejandro Gil
Enero 30, 2019
Tuesday, January 29, 2019
LA GOTA DE SOPA
LA GOTA DE SOPA
Porque siempre cuelga una gota de sopa en lo convexo de la cuchara
Rozamos,
de rosar
De aprovechar,
hasta el último jugo
Los sabios nutrientes,
En el canto de nuestro plato,
En el canto de nuestro jarro
No lo hacemos inocentemente
Hay gente que procura:
La que dirige el país
Que nosotros, los comunes,
Escurramos nuestros alimentos
Mutilemos nuestro precario bienestar
Y estemos siempre pendientes y cayentes:
Al piso, que sólo nos entierra
Logran su cometido
Alejandro Gil
29enero2019
Saturday, January 19, 2019
EN LA TAPIA (al gobierno de turno) by Alejandro Gil
EN LA TAPIA
(al gobierno de turno)
Ya no me queda morada
De todos lados me echan y me han echado
Es el borde mi destino:
En el límite del precipicio
y del peñasco
No voy a caer,
aunque lo quieran
Seguiré mirando firme y fierro
a tus ojos, traidor:
Bestia que procuras el dolor ajeno desde tu espacio de poder con tu cohorte de perversos
Alejandro Gil
19enero2019
Sunday, January 13, 2019
ANIVERSARIO
ANIVERSARIO
Hace un trece de enero
Y ya es primavera
Ha florecido y se cultiva a todas maneras
Se ha formado como voz
Como oración a la cosecha
Hemos girado la cabeza
Y se ve la huella
Crece y crecerá
Ésa es la tarea
Formarnos con las manos
Como amasando terracota
Y la obra nuestra
Alejandro Gil
13ene2019
Saturday, January 12, 2019
EN VILLA 9 DE JULIO PASAN LAS VIDAS TAMBIÉN
EN VILLA 9 DE JULIO PASAN LAS VIDAS TAMBIÉN
Y esos jóvenes viejos que se saludan con amor
En ese café del barrio que recién frecuentan ahora
Antes, cuando eran jóvenes de verdad, no existía ese café
Eran otros más glamorosos
Con villares, timba, dominó
Y otros vicios, otros naipes,
Otros amigos sin canas aún
Eran todos tremendos, de tener cuidado,
O eran del mismo tono que tienen hoy
Quién sabe...
Por aquí, en esta esquina,
De la placita Evita,
al lado de la vía del tren,
al lado del exmercadito, cerquita de los dos cines. Cerquita de los cafés...
Se siguen saludando y desconfiando, los unos de los otros
Mas siempre en un aire
Que nadie sabe
Cuál de todos va a resistir
El maravilloso
Y tremendo mundo
En el que les tocó existir
Y tarde o nunca
Morir
Alejandro Gil
11enero2017
Y esos jóvenes viejos que se saludan con amor
En ese café del barrio que recién frecuentan ahora
Antes, cuando eran jóvenes de verdad, no existía ese café
Eran otros más glamorosos
Con villares, timba, dominó
Y otros vicios, otros naipes,
Otros amigos sin canas aún
Eran todos tremendos, de tener cuidado,
O eran del mismo tono que tienen hoy
Quién sabe...
Por aquí, en esta esquina,
De la placita Evita,
al lado de la vía del tren,
al lado del exmercadito, cerquita de los dos cines. Cerquita de los cafés...
Se siguen saludando y desconfiando, los unos de los otros
Mas siempre en un aire
Que nadie sabe
Cuál de todos va a resistir
El maravilloso
Y tremendo mundo
En el que les tocó existir
Y tarde o nunca
Morir
Alejandro Gil
11enero2017
Friday, January 11, 2019
UNA CARTA DE LECTORES QUE NO PUBLICARON en un medio local
VIOLAR LA CONSTITUCIÓN
"...con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: ... decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina."
El preámbulo lo dice claramente, el Estado debe procurar el bienestar general del pueblo argentino, de sus ciudadanos. Este Gobierno, que sólo sabe hacer negociados para sus popes y sus amigos, no respeta la Constitución y lejos está de su vocación hacerlo. Nos está matando a costa de satisfacer sus propios intereses. Nos está arrojando a la desazón y al deterioro emocional como ciudadanos. Sin dudas, nos merecemos ser felices. Este Gobierno busca exactamente lo contrario.
Alejandro Gil
10enero2019
alejandrogil4@yahoo.es
Thursday, January 10, 2019
LAS CAMPANAS AMARILLAS
LAS CAMPANAS AMARILLAS
Amo las campanas amarillas
Las que cuelgan de los árboles con hojas angulosas
Las que veo mientras camino por la ciudad
Bajo este manto gris y esta lluvia
Amo esas campanas amarillas
Que le dan un dulzor a la noche
Al crepúsculo
Al día
Amo esas campanas amarillas
En esas copas de árboles distantes
Que iluminan mi paseo
Y dan fuerza
A que yo siga caminando
Por este mundo
Tan redondo
Como sus copas
Alejandro Gil
10enero2019
Wednesday, December 26, 2018
TODO LO PRECARIO (cuento) by Alejandro Gil
TODO LO PRECARIO
Todo es precario, todo es precario, se dijo una y otra vez, y usó la silla de pino que cruje al apoyar todo el peso del cuerpo. La había comprado en una gran transacción comercial. El precio de mercado, en las tiendas del rubro, la cotizaba, a cada una de las sillas plegables, a novecientos pesos. Él, por internet, consiguió las mismas sillas a trecientos pesos cada una, y se las entregaron en su casa. Este mínimo logro le elevó el amor propio. Había comprado, por el 133% del valor de una silla, las sillas, ahora propias, que crujían.
Crujían también sus huesos, aunque no tanto ellos, pero sí los espacios aéreos de su cuerpo.
Había visto al pasar. Había imaginado o soñado, no recordaba bien, últimamente su cabeza no retenía el pasado inmediato, algo: una nebulosa. Entre paredes derruidas, cocinas industriales, un hotel antiquísimo y monumental, estaba su sueño. El presente de ya. No era su ahora, era una mezcla de pasado, presente y fantasma, con su padre muerto, con una sobrina y una de sus hijas. Una nebulosa. Había mucho fuego. Llamas importantes y abundantes en el gran rectángulo de acero plateado o aluminio duro y grueso. Ese artefacto era una fortaleza, un castillo medieval donde cocinar para miles de gentes desconocidas. El chef cocinará para comensales que se habrían visto nunca jamás antes, éste podría haber sido el pensamiento del fabricante al crear esa potencia que se encendería en llamas que en el sueño no dejan de flamear a pesar de accionar las manivelas para cortar el fluido del gas.
La muerte es precaria, se dijo. Y no pensó en explayarse sobre el tema.
Era muy hermoso el hotel. Le recordaba a uno termal de Rosario de la Frontera, ruinoso, polvoriento. Allí había tomado un baño sauna o un baño turco, no era especialista en temas de curas corporales: era un receptáculo donde el caño de la tina surtía agua hervida y espesa. La textura jabonosa del agua daba la sensación de que ninguna parte de su cuerpo se secaba del todo; entre tanta precariedad, su piel conservaba una baba casi eterna.
Su padre estaba parado, erguido y elegante en un pasadizo al aire libre del hotel, atrás de él su sobrina. Delante, sentada en un cantero elevado por dos escalones gruesos, estaba su hija, la otra nieta de su padre. Se acercó a su padre, lo observó de lado: saco de invierno, pañuelo de seda rojo, ocre y blanco; recién afeitado, impecable. Sus manos entrecruzadas hacia adelante, sonriente y serio a la vez. La mirada hacia el frente por sobre su nieta menor, detrás y hacia su izquierda estaba su otra nieta; detrás de ella, más atrás y más hacia la izquierda: la cocina en llamas.
Él miró a su hija y le preguntó en susurro, como en secreto: -¿Lo ves? ¿Vos lo ves? Su hija asintió con su cabeza, con sus ojos y con el no-sonido de sus labios. Ambos sabían que ese hombre había muerto un año y medio antes.
Una bandeja de huevos recién empezada lo devolvió a contar esta historia, escuchaba JJ Cale, era parte de su historia y es parte del crujiente sonido de la madera. Es un desierto, una voz que habla. Él dice: es el Gringo. Y las cuerdas emiten historias, historias inenarrables. Es una desgracia de las letras no poder ser tan impalpables. La música dice más. Y no dice nada.
Ahora, en este lapso de silencio, decimos que esta historia habla de nosotros. Pero, me pregunto, ¿qué parte de nuestras vidas es de la vida ajena?
Él vuelve a insistir que la muerte es precaria.
Había caminado por la acera norte de la avenida Sarmiento, era una zona transitada por él miles de veces y, también sabía que todo ese andar se diluía en sí al cabo de llegar a cualquier destino. Pero era memoria. Recordó que en los años de la Dictadura Militar argentina él hacía deportes en el Complejo Deportivo Teniente Ledesma, el de la 25 y Sarmiento. Allí, en ese edificio antiguo de principios del siglo XX, funcionaba, antes del complejo deportivo, la escuela Presidente Roca, hicieron una nueva escuela al frente de esa manzana doble. Manzana que estaba detrás de la manzana de los departamentos que en su mayoría eran habitados por militares, los monoblocks de la 25: en la manzana norte, la nueva escuela. La del complejo, era la manzana doble completada por los monumentales edificios de la Compañía de Comunicación V, el Comando, el Distrito, el Destacamento de Inteligencia, el Casino de Suboficiales. Zona militar.
Él no recordaba los nombres de las reparticiones que allí funcionaban en aquella época. Fue a averiguar. En una oficina donde ahora funciona la obra social de las tres fuerzas armadas de Argentina, un hombre, bien dispuesto, le proporcionó la información. Sonriente, se refirió al espacio en que estaban. -Ahí, dijo señalando una puerta debajo de una escalera, se le hacían cositas a los que se hacían los pícaros en esa época. Ahora en ese pequeño cuarto hay un cartel: DEPÓSITO.
Aún se ve en el hall de entrada del otro edificio una gran placa de mármol de Carrara tallada, dice en letras negras: EDIFICIO ESCOLAR / 25 DE MAYO 1907 / GOBERNADOR Ingro LUIS F. NOUGUES. Dieciséis años después había nacido su padre. Vivió 93 años.
A unas pocas cuadras de ese recuerdo sobre la Sarmiento, iba a ver a su primo internado en el antiguo Policlínico Ferroviario, así se llamaba cuando juntos iban a hacer deportes en el complejo. Eran adolescentes. El primo habilidoso en casi todos los juegos, él un completo inútil, salvo en el vóley, por su altura. A él ahora también le crujían los huesos.
Su padre erguido y sonriente, su padre mirando como eterno. Su padre mirando por sobre la cabeza de su hija sentada en el cantero. El cantero era un desierto que no tenía ni una mata.
-¿Estás bien?, le preguntó a su padre. Los dos sabían que uno de los dos estaba muerto. La hija de él también lo sabía y fue su gesto lo que incentivó esta pregunta. La respuesta fue: -Sí, estoy bien. Seca respuesta. Así siempre se dirigía su padre a él. Para él esa respuesta no fue un alivio, pues él siempre supo que su padre estaba bien, también sabía que no estaba muerto, sabía que todo era y no era y sabía de lo momentáneo.
Su primo, el visitado, estaba recuperado de su descompensación. Ya otros parientes fanáticos del dolor ajeno, casi se percibían como festejantes del mal momento del hombre en reposo, de su quizá terminal estado. Él sabía, como con su padre, lo que ocurriría: como cuando eran chicos, el elegido por su destreza física sería su primo.
Se saludaron con un entrecruzar de manos enlazándose ambos y mutuamente el dedo pulgar. Se apretaron con firmeza. El primo y él.
Él, también le dio un beso en la mejilla derecha a su padre que seguía mirando al frente.
Abrió la puerta de vidrio, la soltó tras pasar hacia el lado externo del cuartel.
Alejandro Gil
2018
Friday, December 21, 2018
Disculpe si no lo conozco
Disculpe si no lo conozco
Me dicen que usted es un periodista famoso de cabellos castaño claro.
Pero no lo conozco, lo siento tanto
Disculpe si no lo conozco,
Me hablaron de usted.
Dijeron que es un político muy poderoso
Pero, lo siento, no lo conozco
Disculpe si no lo conozco
Me hablaron de tantas maneras de usted,
Que ya no sé si creer en la Justicia.
Es juez usted, ¿verdad?
Disculpe si no reconozco tantas cosas de la sociedad
Ayer hablé, largo y tendido, con el electricista y el plomero que solucionaron desperfectos de mi vida diaria.
A ellos, sí los conocí.
Alejandro Gil
21dic2018
Friday, December 7, 2018
LOS ASFIXIADOS
LOS ASFIXIADOS
Las personas comunes, que somos nosotros, estamos siendo asfixiadas por este conjunto de maléficos gobernantes. Es insostenible el aumento de los costos para vivir. Nos están sumiendo a lo más bajo: lo paupérrimo.
No les importa. Sólo ellos se benefician de esta economía decadente e inaccesible.
La perversidad es tal que hasta nos acostumbramos a no tener posibilidades de transcurrir dignamente por estos tiempos.
Ya no nos asombra la degradación de nuestro bienestar. El manejo del poder sobre el oprimido hasta está bien visto, pero es en la soledad y en la angustia personal donde se cala fuerte en la destrucción del derecho a combatir y luchar por el bien común.
Ellos hace bien su trabajo, aniquilados física y mentalmente.
Alejandro Gil
7dic2018
Wednesday, December 5, 2018
LAS GUIRNALDAS ROTAS DEL NEOLIBERALISMO
Estas fiestas del fin del año 2018, de la era Macri en Argentina, tendrán pocos globos navideños nuevos, muchos rotos de ese vidrio delgadícimo plateado por dentro, rojo oscuro metalizado en su exterior. Ésos estuvieron sanos por un tiempo, luego vino la desprotección. No pudimos preservarle la vida a esos delicados globos, los argentinos. Otros pocos argentinos sabían cómo astillarlos, cascotes en montañas crearon. Habían venido a eso y lo lograron: "Aquí nadie festeja nada si no lo supieron ganar. Aquí, primero se paga lo que su bienestar le costó al país."
La Navidad, por lo general, crea arbolitos en cada casa argentina. No importaba de cual material y belleza fueran. Era un símbolo de lo festivo y generoso. Hoy, en 2018, el festejo será esquivo. Será triste. Será rotoso.
Quizá en la madrugada del primero de enero comencemos a plantearnos cómo lograr el bien común derrotando a los perversos mundiales y enquistados en nuestro país.
Alejandro Gil
5 diciembre 2018
Wednesday, November 28, 2018
Y AHORA NOS TOCA A NOSOTROS
Y AHORA NOS TOCA A NOSOTROS
Nos toca a nosotros estar creciendo hacia la muerte
Ya se han estado yendo los que nos trajeron a la vida
Los que nos acompañaron, los que nos enseñaron a caminar
Nos dimos mutuamente de comer en la boca
Nos enseñamos a hablar, a recordar, descubrir, redescubrir
palabras indecifrables
Las mismas canciones que nos cantaron ellos se las volvemos a entonar
Los viejos miedos nuestros ahora abruman sus noches,
¡hay tanta angustia al quedarnos solos!
-¡Yo estoy aquí! ¿A qué vas a tenerle miedo?
Y se apaga la luz,
salimos nuevamente a la calle
Ha comenzando el crepúsculo
Alejandro Gil
28nov2018
Sunday, November 25, 2018
Tuesday, November 20, 2018
MEMORY, POEMA PREMIADO EN II CONCURSO DE CUENTO Y POESÍA EDUARDO PERRONE
EN EL
II CONCURSO DE CUENTO Y POESÍA EDUARDO PERRONE,
organizado por Escuchara en el marco del II Festival Intergaláctico de Escritores -Oficial- (FIDEO), Noviembre de 2018
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