CHUY CHUY,
¡QUÉ FRÍO!
by Alejandro Gil
1-
ves ese pequeño hilo que pende?
ves la cornisa, el friso?
y la silueta de algodón que es la tuya?
y esa aguda voz que carraspea
en el lugar preciso
en el presente fiero
frente a esa escarcha, al viento gélido
y ese charco cristalizado que tiene sangre
y aún no es la tuya?
2-
llovía cuando empecé este mar
llueve en garúa ahora
y es a orillas del cordón donde corre
y corre y corre
la leve resolana intenta
la música en la radio intenta
las avionetas en lo alto anuncian un nuevo circo en la ciudad
susurro en tu mejilla cosas de lo gris de este suelo
son las veredas, las paredes, los micros colmados que pasan
solo los trenes buscan el horizonte
3-
la mirada desde el campanario más alto de la ciudad, baja
del reloj a cuerda del correo central, baja
los pasos arrastran nieve pesada del zonda
patean postales, desiertos
sin perros,
hay pájaros azules en bandadas
se posan en algunos árboles del estacionamiento vacío del supermercado
no hay clientes
no compré nada yo tampoco
el viento sopla otra vez en la calle
4-
brilla el sol en tu frente
allí están tus ojos que observan
tus ojos que miran
tus ojos
siempre tus ojos siendo el centro
los reveladores del mundo
los que sienten el sonido de esos papelitos
que revolotean por los asfaltos
por entre las pocas piernas
que surcan
que escalan terraplenes
volúmenes de ramas crujientes caídas sin futuro
solo servirán para el hogar de alguna casa ya trémula
5-
él ha nombrado tu nombre
el día en que te hicieron hielo te nombró
cada fragmento del día lo culminaba diciéndote
y eras su desgarro
su amor que en plegaria se elevaba
con tu color y tu vegetal apellido
con tu rostro y cabello
con tus manos
te nombraba
él dice que te ama
que siempre lo hizo
que eras su amor gigante
él sabe que lo sabes
y no se atreve a preguntarte
tiene pavor a que te derritas
que riegues la arenilla pestilente de esta sociedad que te mató
6-
abajo del puente, los tres rieles y sus ripios
con la sombra intensa
con la mancha
el silencio
no hay anteojos para sol
que pare el sol
entre los durmientes de quebracho
húmedos de aceites de la Standard Oil
aún hoy, más de cien años después,
ex obreros, ahora jóvenes,
duermen al aire
bajo la escarcha
tres grados bajo cero
7-
-¿Estás?
-Preferiría no estar.
-¿Recuerdas?
-Como nunca antes recuerdo el futuro.
-¡No se puede recordar lo que no existió!
-No me importa. Construyo plazas en medio de los adoquines. Y, entre las grietas del cemento, no sé si son flores que nacen, pero la espiga de yuyo me basta.
-¿Estás?
-Trato. Abre los postigos, por favor.
8-
éste no es ningún lugar del extranjero
pero horas atrás
en la noche de atrás
se sumaron todas las partes del mundo
subir los escalones después de la brisa
traspasar el portal
hacer de la multitud tan solo una
dejar que acometan las cosas
tomar la voz
hacer megáfono
hablar pequeño de cosas grandes
decir el silencio en cada sorbo
completar la escena
colmar la vida
hacer un rictus de felicidad
también, a la vez, el afuera se descompone
9-
un día habría que mostrarlo
sacarlo exponerlo ocultarlo
golpearlo contra las rocas
desmoronarlo por la ladera
recibirlo en alud
desprotegerlo
quitarle la manta
humectarlo de llamas
abrirle la boca
y descubrirlo tras su máscara
10-
los correos que han llegado dicen que mañana recibiré de nuevo
y allí estará tu huella
sobre tras sobre
esquela tras esquela se repite lo mismo
los carteros se lanzan aún sin sol
cuando en las avenidas las luces son tenues
y las calles se mueven por las señales de escasos autos
que pisan tu nombre sobre el rocío
¿recuerdas cuando dijiste "ven sentémonos juntos"?
¿y aquel día en que construimos una postal que se fue por el mundo?
¿la tarde aquella de tormenta, muchedumbre y papeles?
¿recuerdas nuestros gestos, los mismos de ahora?
como es invierno, el agua en las juntas se hace hielo
el cielo está gris
el sol se encargará de hacerla circular lentamente por entre la trama
11-
en las vidrieras de esta calle venden frutos de todos los colores
verduras a punto
artículos de cosmética
café, panes y un libro
cosas con sustancia
banalidades
y grandes mentiras en la cafetería de la esquina
el portero del edificio tira agua a mansalva
hace correr las miserias de los transeúntes del día anterior
trata de darle limpieza al paso de las nuevas horas
sin embargo, los comensales de la cafetería se encargan de lo contrario
sus mezquindades se deslizan bajo la puerta giratoria
nadie frena cuando un peatón pisa su senda de derechos
12-
¿acaso no ves que tras la neblina aún sigues estando?
¿que en tu andar continúas pujando
saldando
resolviendo sombras?
son pálidas las luces del siglo
las esperas también
pero las suelas con las piedras hacen música
las sombras también se rozan
se superponen
se suman
producen el negro intenso, el punto de partida
seremos la piedra volcánica
lava de todos modos
de todo el magma
seremos naturaleza
con su furia y su frío
aunque esto sea una ensoñación en la plena ciudad
13-
es el regreso
anoche soñé en el frío con una rama seca de pino en la mano
sobre el blanquecino polvo trazaba huellas
vetas grabadas sin cinceles metálicos
sin gubias cortantes
sin cortafríos a mazazos contando
era el retorno por estos pasos que dimos y era el avance
por esta senda que dibujamos a simple vista
porque la mirada siempre es simple
avizorar el diurno, tocar lo distante
remontar a los vientos
verte
anoche la escarcha era nítida
el rocío del alba
la temperatura bajando entre las sombras
las ruedas y los repiques de cadenas
los motores sonando a lo lejos
los muelles despertando
las barreras y los trenes
ya las escobas sobre las baldosas
las corbatas se anudan, los delantales se abotonan
los besos en las mejillas
los dentífricos
los sorbos de café
las cansadas muecas
los esbozos de sonrisas
alegrías plenas también
afuera sigue la calle
salgo a encontrarte
Alejandro Gil
Libro: Chuy Chuy, ¡Qué frío!
circa 2012/2016
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Tuesday, May 5, 2026
CHUY CHUY, ¡QUÉ FRÍO!
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