LA VIDA ES UN REVUELO DE CIEN PALOMAS
Poema, voz y dibujo sobre madera:
Alejandro Gil
https://www.facebook.com/share/v/16kq8FgrEY/
Antes de la quema
LA VIDA ES UN REVUELO DE CIEN PALOMAS
Poema, voz y dibujo sobre madera:
Alejandro Gil
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ANTICIPACIONES
Tengo la visión más allá de mis ojos
Veo lo que veo antes de la imagen
No sé cómo sucede
Pero en mí acontece
Por ejemplo, una voz suena antes de ayer
La escucho
Y llega a mí, mañana
Cuando llega, ya sé lo que dice
No me sorprende lo dicho, retumba
Ya tengo la respuesta
Ya tengo, la réplica
Ya sé cuando callarme
Espero un nuevo día
No se tarden
Alejandro Gil
20 de julio 2025
SI YO TUVIERA VEINTE AÑOS MENOS
A Gerardus van Mameren,
in memorian
si yo tuviera veinte años menos de los que tengo
no tendría estas arruguitas que caen desde mis ojos
tampoco andaría rengo después de tanto y tanto caminar
ni se me caería el cabello cuando lucho contra el viento
sabría hablar apenas y escribir un poquito
mi letra sería grandota y la “a” gorda por demás
ni te cuento de la eme que tendría más montañas que tucumán
y el acento sería un gran asiento donde el mundo pueda descansar
y la cola de la “o” sería un gran sombrero
y el rulito de la “e” un buen mozo caracol
la ele, una señora larga larga y refinada
y la jota una triste pipa que se cae del renglón
yo sería muy petiso si tuviera veinte años menos
y si pudiera estar junto a mí así grandote como estoy
me miraría como a un edificio de veinte pisos más alto que yo
me vería desde aquí abajo únicamente mi barba negra
no podría ver mis ojos para saber si han cambiado
tampoco vería mi nariz para saber si se ha agrandado
o si se me ha quebrado con el tiempo la sonrisa
o ya tengo una mueca de dolor
si yo tuviera veinte años menos de los que tengo
no estaría trabajando para ganarme el sudor
estaría jugando para robarme la alegría
con un puñado de tizas y un enorme pizarrón
si yo tuviera veinte años menos
sólo habría algo muy cierto
yo tendría seis años
y ningún amigo muerto
adiós
Alejandro Gil
Tucumán, 1990
This is rock and roll
Yooocaaaa
Dioooni
Lulú
And miii...
Yooocaaaa
Dioooni
Lulú
And miii...
Los tres
En el aire
Y yooo
Yooocaaaa
Dioooni
Lulú
And miii...
Los tres
En foco
Y yooo
El ceeerro
Detrásss
El ceeerro
Detrásss
Y una sooolaa
Una sola cosa
Está
Estáaaa
Nooo
Nooo
No hay nadaaaa!!!
Nada!!
Qué explicar...
Uuuh! Uh!
Uuuh!
Todo todooo, y ya!
Alejandro Gil
17 de julio 2025
Tuc.
ARROZ Y GARBANZOS
Después de mucho tiempo, golpearon las manos en mi casa pidiendo algo para dar...
Le dí arroz y garbanzos...
Sabe alguien qué significa esto?
Yo sí sé.
Yo no sé.
Sí sé.
Alejandro Gil
14 de julio 2025
LA VOZ ROTA
No te visitaré cuando tengas la voz como ripio atravesado por un camión de mercancías yendo hacia el puerto. Ellos van a vender su carga para los hambrientos lejanos. Los atacados por los nefastos gobernantes que quieren esas muertes.
En sus cuartos, en sus casas lujosas, saben lo que quieren. Sus almuerzos son fastuosos. Sus cuentas son abundantes. Quieren más. Y quieren resaltar sus condiciones. Se sienten superiores, y lo son. Porque, a fuerza de horror, matan a sus despreciados. Estos, pierden la voz.
Y, aquellos,
se llenan, se llenan a costa de los carenciados.
Dicen: son nadie, ni pienso visitarlos. Son absolutamente nadie. Hay poco espacio para nuestro triunfo.
Éste es un relato incoherente. Tiene fallas. Es el resultado de un dolor devenido de tanta injusticia que nos afecta.
Solo el que padece la barbarie sabe lo que estamos sufriendo, lo que estamos narrando con esta historia infame.
Así está viviendo Argentina, el mundo, el presente adolorido.
Alejandro Gil
10 de julio 2025
LLORA!
Llora!, después de llorar
Llora! Sabemos que no hay paz
Llora! Mi vida, llora...
Y sabemos que hay que hacerlo
Y después... hay que llorar
Porque no hay tiempo
para no llorar
Hemos visto tanta bajeza
Tantas noches sin estrellas
Y esos amaneceres donde la temperatura baja
y viene a la memoria el día de atrás
Llora! Que la luz del día no alcanza
Sombra se instala
el cielo encapotado...
el sol de arriba no llega
no alcanza
Nosotros, esperando
Vaya cuánto silencio!
Vendrá alguna voz?
Alejandro Gil
30 de junio 2025
Tucumán
Sonaba y Sonaba
Entre dos aguas
Sonaba y Sonaba
Entre cuatro paredes
Sonaba y Sonaba
Era una misa cotidiana
Sonaba y Sonaba
No había otro ruido
Que no fuera entre dos aguas
Era Paco y era Lucía
El ritmo y la guitarra
Sonaba, Sonaba
Quién pudiera rescatar
Quién pudiera rescatar
Ese clima
Esa guitarra
Nosotros, sí
Nosotros
Aquí y ahora
Sí, nosotros
Hechos de madera y cuerdas
Ahora, tantos años
Después
Sigue sonando
Sonaba, sonaba
Sigue sonando...
Alejandro Gil
26jun2025
TOC-TOC, ALGUIEN ANDA POR ALLÍ
Era y Dionisio habían vivido encerrados y muy juntitos nueve meses y poco más. Allí dentro, donde estaban, jugaban y nadaban suavemente, algo incómodos algunas veces, pero riéndose
siempre.
Como buenos hermanitos cómplices a rabiar, hacían travesuras que sorprendían a mamá.
Hacían toc-toc con sus patitas, con sus puños al desperezarse y con uno que otro rodillazo cuando se enojaban entre ellos para ganarse un mejor lugar.
Al cabo de ese encierro de nueve meses y un poco más, la mamá y la naturaleza dijeron:
– Bueno, chicos, ¡ya es tiempo de salir!
Muy obedientes ellos, aceptaron la invitación. Ahora la cuestión era decidir cuál de los dos saldría primero a ver el sol.
– ¡¡¡Me pido prí!!!, gritó Era, aún sin saber hablar.
– Yo lo pedí antes, murmuró Dionisio, que tampoco tenía el don de la palabra.
– ¡Mentiras, Dionisio! ¡Sos un charlatán!
Al final, con piedra papel o tijera, solucionaron el problema.
– Está bien, hermanita, salí vos primero, dijo Dioni resignado.
– Gracias, mi negrito, sos todo un caballero. Como escuché que dicen allá afuera: “las damas primero”. Es lo que debe ser. (Era tenía esa extraña forma de hablar en verso del derecho y del
revés.)
Los Mellis fueron andando y rodando por el mundo exterior, absorbiendo las cosas que necesitaban aprender. Al principio iban muy lento y dependían de sus papás, luego tomaron envión. Dejaron los pañales y también el biberón. Luego comían solitos, enchastrándose bastante, eso sí, de la coronilla hasta los pies. Pasó el tiempo del gateo, el de pararse y el de
caerse y, en menos que canta un gallo, supieron caminar y correr.
¡Al cumplir los tres años hablaban hasta por los codos! Con palabras muy difíciles y las inventadas también, se hacían entender.
Un día, Era y Dioni, en la sobremesa familiar, con una pata de pollo cada uno en las manos comenzaron a contar:
– Estaba un pajarito en el baño y otro, apurado, quería entrar. El que estaba afuera, tras la puerta, le dijo al otro: “¿¡Pío-Pío!?”, y el de adentro contestó: “¡Po-Pó!”.
A la mañana siguiente, toda la ciudad había sido abrazada por un gran gran silencio y no pudieron ir al Jardín de Infantes donde tanto se divertían. Al mundo le había llegado una peligrosa pandemia. Los Mellis, otra vez, estuvieron en un encierro, pero no tan amoroso como el de la panza de mamá.
¡Toc-Toc!, se escuchó en la puerta principal de la casa donde vivían con el papá y la mamá y un perrito peludo que se llamaba Juan.
Los Mellis se acercaron y preguntaron: – ¿Quién es?
– Soy yo el virus, necesito pasar.
– ¡Ni que tengas corona te dejaremos entrar!
Y siguieron jugando, como si nada, con las pompas que fabricaban al lavarse las manos muy seguido con jabón.
Ahora te toca a vos continuar con esta historia:
¿Qué estará haciendo Dioni con la burbuja multicolor?
Y Era, ¿qué canción estará inventando?
Muy seguramente una hermosa, como la que estás creando en tu cabecita vos.
¿Me la cantás, por favor?
Alejandro Gil
2020, Tucumán
Primer premio del concurso de la Editorial Pipícucú
PIES DESCALZOS
.
.
.
.
Hasta dónde te llevan tus pies descalzos
Si no es hasta dónde tus huellas se van
desdibujando y desaparecen un día, justo ese día en el que te trepaste al cielo
Alejandro Gil
15 de junio 2025
Iluminación: Pablo Correa Senestrari
TU TU TURU TÚ
Tu tu turu tu
Tu tu turu tu
Tu tu turu tu
Tu tu turu tu
Tu tu turu tu
... Así eeeessss
Así seráaaaa
En la noche gris
En la noche boreaaaal
Aquí y allí,
En el más alláaaa
Y yo vuelvo al sol
Al silencio tal
Al señor calor
Al invierno ya
Y puedo veeerrr
Y puedo soñarrr
Un cielo azullll
Algún despertarrr
Yo no sé, ya no sé
Pero aquí estoyyy
Siempre fuego y algún sol
Un nuevo despertarrr...
Tu tu turu tu
Tu tu turu tu
Tu tu turu tu
Tutu turu tu tuturu tu...
Alejandro Gil
9 de junio 2025
Tucumán
EL JARDINERO
CUANDO EL COYUYO CANTABA
Ya no sé qué cantar
Estoy mudo
De chico mi papá, me traía bolsas de conyuyos
Trabajaba en el campo, un depósito de petróleo rodeado de cañaverales,
Cazaba chicharras como juguetes.
Las traía a casa y las hacíamos sonar.
También traía esas cañas gruesas para mascar.
La caña no sonaba, no eran quenas.
Eran zumo dulce y bagazo que lustraban los dientes.
Los coyuyos hacían coros en las siestas
Y en las noches eternas de los primeros días de la vida
Aún escucho esos sonidos retumbando, latiendo, en mi corteza.
Alejandro Gil
13 de mayo 2025
EL CARENTE VIRTUAL
Cada día, cuando el sol avanza, aparece él. Manda mensajes de salvación hacia sí mismo. Mas, sin embargo, despunta un ego firme que desconoce al otro. Se cree superior, como aquel que se reconoce elevado. Quizá esta experiencia suya obedece a un desconcierto. No da ganas de ayudarlo, algo esconde.
Puedo ser cruel, lo sé.
Cambiemos el punto de vista.
Si me falta algo, creo un espacio en donde me lo procure y nos procuremos en unidad.
Todos necesitamos algo, la carencia siempre se presenta. ¿Por qué dar pena con ese tufillo engañoso?
La solaridad es un trabajo grupal y mancomunado. No un hecho individual y aislado.
Toc-toc. ¿Hay alguien allí, del otro lado?
Alejandro Gil
4 de mayo 2025
Tucumán, Argentina
MARCELO TENÍA UN CANICHE